ASOCIACION  CIVIL

D.P.P.J. MAT. 25.179

 

Padre “Pancho” Francisco y Arnoldo Soares

Fue asesinado junto a su hermano inválido. Por denunciar el asesinato de una de las catequistas de su parroquia. Esposa de un obrero que junto con otros delegados de ASTARSA fueron secuestrados, torturados
'Si el grano de trigo no muere, no puede dar fruto.' Jn.12,24


La escena en la madrugada del 13 de febrero de 1976 lo pudo haber sido más macabra en la pequeña vivienda al lado de la capilla del madera en el barrio de Carupá, (Provincia de Buenos Aires).

El vecino que se acercó temprano como era su costumbre diaria para convidar al padre Pancho con unos mates quedó tan impresionado que prefiere el silencio para describir el crimen. El cuarto del sacerdote estaba cubierto de sangre, su cuerpo totalmente desfigurado y sus sesos desparramados por el piso. Los militares de la Brigada de Tigre habían operado de tal forma que nadie en el barrio escuchó nada. Aunque, se sabe, que el terror pudo haber sido tan efectivo como silenciadores. Arnoldo, un hermano discapacitado del sacerdote, también recibió varios impactos de bala y falleció, luego de una agonía de varios meses, en el hospital local.

Casi inmediatamente después, algunas mujeres azoradas juntaron los sesos del sacerdote en una pequeña caja que enterraron bajo el altar de la capilla.

Hoy día son los únicos restos que han quedado de las víctimas ya que en 1978 los cuerpos de ambos hermanos fueron substraídos misteriosamente del cementerio de Tigre y nunca más sus familiares han sabido de su paradero. Según el otro hermano de Pancho, la voluntad militar de borrar a los Soares de la Argentina llegó a tal extremo que cuando hace unos años hizo un trámite en el Registro Nacional de Personas se encontró con la novedad de que no quedó allí ningún expediente de la familia. Los Soares llegaron de Sao Paulo Brasil al país en los años veinte pero todo fue destruido en el Registro. El estado argentino no tenía antecedentes
si quiera de la existencia legal del sacerdote.

El padre Soares y su hermano estuvieron entre las primeras víctimas eclesiásticas de los militares. Y es llamativo constatar que el mismo ensañamiento con las víctimas evidenciado en Carupá se repite en casi todos los otros ataques contra gente de la iglesia (Mons. Angelleli, los curas de Chamical, el masacre e San Patricio, las hermanas francesas, los hermanos de la Fraternidad de Foucauld...). La forma del asesinato o secuestro no dejó dudas sobre el odio explícito de los asesinos hacia sus víctimas.

Sin duda, fue la contracara al apoyo que la parte más importante de la a jerarquía brindaba a los militares durante esos años. Si no, ¿cómo se puede explicar la tibia reacción episcopal ante crímenes particularmente atroces contra su propia gente? ¿Quien enseñó a los militares a odiar con tanta furia a los curas, obispos y monjas llamados 'del Tercer Mundo' sino los propios capellanes militares como los obispos Bonamín, Tortola , Medina etc quienes habían denunciado a estos sectores como traidores a la 'fe católica, apostólica y romana' desde los años sesenta.? Esta complicidad eclesial permitió a la dictadura militar sembrar terror en las comunidades parroquiales y solo hoy se está logrando reponerse definitivamente de esta situación para re-encontrarse con su propia historia. No podemos sino estar muy animados por las respuestas que están surgiendo en las comunidades alrededor de la memoria de los mártires de la Iglesia.

En sus comienzos instala un taller de zapatos y una cooperativa de la Comunidad Juan XXIII donde se fabrican baldosas. Traducía libros al francés como una forma de sustento. Había comenzado a trabajar en la contaduría del Supermercado Sarmiento poco tiempo antes de su asesinato.'

Semanas antes del hecho había sido amenazado de muerte por su compromiso con la justicia. Molestaba un cura de estos características al establishment. y a las fuerzas de seguridad.



'Pancho Soares, sacerdote, mártir, cirineo..
quisiste llevar en tus frágiles hombros, la cruz
de tus hermanos, pobres y sufrientes,
heridos por la injusticia de una sociedad cobarde.

El Señor te llamó, y acudiste y aceptaste
dejar los cómodos salones y las amplias aulas;
tus puras manos cambiaron la tersura de los libros
y se llagaron en el trabajo duro y solidario.

Carupá te vio recorrer sus calles polvorientas
Y tus pasos imprimieron en el barro
las huellas evangélicas de quien
sembraba eternidades en esa historia diaria.

Apóstol de la paz, guerrero ante la lucha
contra el oprobio de hermanos oprimidos,
permaneciendo al lado de quienes no tenían
'otro pan que sus lagrimas' ... y con ellos llorabas.

Pero aún tenía que llegar el tiempo feroz
de las muertes sin sentido, para quienes
sólo reclamaban sus derechos de hijos de Dios
y el sustento de sus hijos, y allí estabas de pie.

Y no tuviste miedo, proclamando los Bienaventuranzas,
Que los insensatos soberbios tomaron como proclamas subversivas;
Pobres necios, valientes sólo con armas en las manos,
Temblaron de pavor ante tu humildad y tus verdades.

Entonces buscaron las sombras, cómplices de los tenebrosos,
Y te hallaron en tu humilde casilla, orando al Señor
con un Cristo en la cruz sobre tu pecho enfermo,
Y creyeron acallarte con la vileza de las balas.

Fiel hasta las últimas consecuencias,
Pancho, hijo del hombre, cirineo y mártir, consagrado;
Tu sangre inocente fertilizó la tierra que abrazaste;
Estás en nuestras almas, alentándonos a continuar tu ejemplo.

Grano de trigo triturado, cáliz amargo, pan sagrado,
entrega feliz en cada Eucaristía, a imitación de Cristo,
testimonio valioso de aquel aceptado sacrificio,
cantando desde el cielo...'no hay mayor amor que dar la vida'

Federación de Entidades de Fomento y Organizaciones Libres del Pueblo de Quilmes,

Mesa de Enlace de Quilmes

Asociación Civil Aguante la Manga

 

Donaciones

Transferencias o depósitos bancarios a la cuenta a nombre de

 Asociación Civil "Aguante la Manga" deducible de impuestos para lo cual hemos habilitado nuestra caja de ahorro especial del Banco de la Nación Argentina,

 Caja de Ahorro Especial numero  540 - 28463 / 6

CBU 01100549 - 40005402846362

Banco de la Nación Argentina  Suc. Bernal 9214

a nombre de "Aguante La Manga",

CUIT 30 - 70818670 - 4

          SWIFT: NACNARBA (Para donaciones desde el exterior)

El correspondiente recibo se enviará a la dirección que informe el donante, comunicándose al (+54 11) 4251 - 0008 o a info@aguantelamanga.org.ar  incluyendo Nombre o Razón Social, Domicilio y CUIT

El dinero es utilizado para el mantenimiento de los programas de almuerzos y meriendas  y al sostén de los proyectos de capacitación iniciados trabajando con jóvenes en riesgo, en vulnerabilidad psicosocial y / o en conflicto con la ley penal, junto al Programa de Respuestas Múltiples P.R.M del Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires,

Unite a esta cruzada de 'amor y solidaridad'....
Sin 'excluidos', ni 'perseguidos' en 'Democracia'...
 
    Ofelia Rosales,Presidente - Cel 15-5450-7838 
              Estamos en Lebensohn 162 esq. Patricios - Bernal (1876)
Partido de Quilmes  Nuestras Lineas de Comunicación:
011 4251 0008
aguante_lamanga@yahoo.com.ar