8 de Marzo
Día Internacional de la Mujer
Trabajadora
Todos son días de lucha
Este 8 de marzo, como todos los años, se conmemora
el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, a pesar del “lavado” que
hace la ONU quitándole lo de “trabajadora. Esta fecha recuerda a las
trabajadoras muertas en la fábrica textil Cotton de Nueva Cork, que en
1857 fue incendiada por sus patrones en respuesta a una huelga, que
reclamaba una jornada de trabajo de 10 horas.
La mujer en el siglo XIX podía tener dos destinos,
según se tratara de una mujer burguesa o de una mujer trabajadora. En el
primer caso, su lugar se limitaba a cuidar de su hogar, controlar a sus
hijos y ser una primorosa anfitriona cuando el marido recibía visitas.
Si en cambio la mujer era de clase trabajadora,
tenía que subsistir trabajando durante 12 a 14 horas diarias en
condiciones tremendas en alguna fábrica. Si no tenía un esposo e hijos
que trabajaran a la par, muchas veces, debía completar el sueldo con la
prostitución. Como se la consideraba inferior al hombre, la mujer obrera
cobraba menos por igual trabajo, cosa que aún sucede.
Una heroína que fue vecina quilmeña
A fines del siglo XIX y principios del XX comenzó
a formarse una corriente de activismo feminista que consideraba al voto
como un medio para alcanzar su emancipación, de manera que el eje de su
agitación y reclamos lo constituyó el derecho al voto para las mujeres.
Se las llamó las sufragistas.
En nuestro país, la principal representante de
esta corriente fue Julieta Lanteri, una ilustre vecina quilmeña que hizo
una demanda judicial pidiendo hacer el servicio militar, ya que a
quienes lo hacían, les daban la libreta de enrolamiento con la cual
podían votar. De más está decir que a muchas mujeres, le permitieron
"tomar las armas para la defensa de la patria".
Al mismo tiempo, un grupo de mujeres consideró que
el acceso a la educación, incluyendo el cursar estudios universitarios,
no sólo era un derecho de todas sino que podía ser un medio útil para
alcanzar la ansiada igualdad jurídica. El alcance de este movimiento fue
limitado, porque sólo unas pocas podían mantener económicamente los
estudios.
Fructifican las luchas
Finalmente, en la década del '50 y de la mano de
Eva Duarte, las mujeres volvieron masivamente al mercado laboral, tanto
integrantes de clases bajas como las de las clases medias (luego del
repliegue a lo doméstico de décadas anteriores) y en eso estamos hoy,
con un discurso que, haciendo uso de la clásica -y falaz- argumentación
neoliberal capitalista de mostrar el éxito individual como la igualdad
de oportunidades para todos, nos muestra mujeres "exitosas", y pretende
convencernos de que las mujeres tienen los mismos derechos que el hombre
y que el patriarcado ya no existe.
Una dura realidad
Este 8 de marzo se va a “festejar” de nuevo el Día
internacional de la Mujer. Esta fecha va a ser aprovechada en particular
por los vendedores de flores. Cientos de amantes maridos/jefes/novios
van a aprovechar la ocasión para regalar un ramo de rosas a su amada.
Algunos, desde algún medio, van a comentar que las
mujeres están obteniendo en nuestro país la paridad con los hombres y
van a hablar de las designaciones de mujeres para los cargos de la Corte
Suprema , de la Presidente de la Nación y de la Ministra de Defensa, de
la ley de cupos... un idílico panorama en el que hombres y mujeres viven
felices juntos.
Este mismo 8 de marzo, decenas de mujeres van a
conocer la humillante y nunca más olvidada experiencia del aborto
clandestino. Algunas van a poder pagar y realizarlo en buenas
condiciones de asepsia. La mayoría, sin recursos, va a tener que acudir
a lugares sórdidos en condiciones de insalubridad. Algunas de ellas van
a morir en el intento, otras, con un poco más de suerte, van a terminar
en el hospital. Algunas no podrán tener más hijos.
Este 8 de marzo, como todos los días, decenas de
miles de mujeres volverán de sus ocho, diez o doce horas de trabajos mal
remunerados y "en negro", fuera de sus casas, para encontrarse con las
siguientes horas de trabajo, invisibilizado, negado y sin horarios, en
sus casas. Este mismo 8 de marzo cientos de mujeres y niñas serán
secuestradas y obligadas a prostituirse por organizadas redes mafiosas
amparadas en la indiferencia del sistema judicial por el destino de las
mujeres.
Y este mismo día miles de mujeres en todo el país
van a recibir los golpes de sus maridos /compañeros.
Y este mismo día van a tener que soportar esos
golpes porque no van a tener donde ir con los chicos ni plata para
esconderse. Y las que mueran ese día a manos de sus parejas y ex
parejas, serán anunciadas en los medios masivos como víctimas de
"crímenes pasionales", como si fuera por amor y no por dominio que las
matan, y como si sus victimarios merecieran comprensión por haber
actuado arrastrados por razones "pasionales".
Y, como todos los días, las mujeres y los hombres
vamos a tener que elegir: el 8 de marzo edulcorado que pretende
imponernos la tv, o el de las lejanas trabajadoras de la textil Cotton,
el 8 de marzo de la lucha cotidiana, ese 8 de marzo que, contra toda
lógica, atraviesa todos los días del año, cada vez que las mujeres dicen
BASTA y, desde cada rincón y a su modo, pelean por ese mundo donde la
igualdad de derechos no sea letra muerta, sino la vivencia de todos.
Federación de Entidades de Fomento y
Organizaciones Libres del Pueblo de Quilmes
Asociación Civil Aguante la
Manga