"Si
el presente es lucha, el futuro es nuestro"
Documento del
Centro de Estudios Nelson Mandela
"COMO EXPRESION DE LOS VALORES DE ASCENDENCIA FILOSOFICA, ETICA,
MORAL Y JURIDICA, LA VIGENCIA DE LOS DERECHOS HUMANOS ES UNA
EXIGENCIA IDEAL, ETERNA, UNIVERSAL E IRRENUNCIABLE"
Se debe
revisar, replantear y corregir la actual política de asistencia
alimentaria implementada a través del Programa Paicha o Hambre Cero
y el Ministerio de Desarrollo Social. Hasta ahora, las acciones
desplegadas se caracterizan por sus ineficiencias, inoperancias,
imprevisiones y discriminaciones, tanto en territorio wichi como qom,
siendo prácticamente inexistente la asistencia en territorio mocoví.
Continúa el hambre y la pobreza
extrema entre las comunidades indígenas
Comunidades aborígenes
esperan la protección del Estado
Un
documento del Centro de Estudios Nelson Mandela señala
que persiste la pobreza extrema y el hambre continuo entre las
comunidades indígenas. En un documento llamado "Peor que
antes" revela la situación por la que atraviesan las
comunidades indígenas de la Nación Toba, en la zona del
interfluvio Teuco- Bermejito.
La pobreza extrema y el hambre
continuo se mantiene entre las comunidades indígenas, según da
cuenta un documento del Centro de
Estudios Nelson Mandela. En un documento denominado
"Peor que antes" revela que las comunidades
aborígenes permanecen en una situación extrema, en la
zona del interfluvio Teuco- Bermejito.
Este documento remarca que no hay articulación entre las
gestiones encaradas por el Gobierno Provincial y por el Gobierno
Nacional. Cuestiona las acciones realizadas por la Fundación Funda-
Qom.
Sostiene que no se cumplido con las medidas cautelares
establecidas por la Corte Suprema. Señala
que no se ha cumplimentado las
comunicaciones para acceder por vía terrestre o fluvial a los
parajes, asistencia alimentaria y atención sanitaria.
El siguiente es el documento que realizó el
Centro de Estudios Nelson Mandela:
COMUNIDADES INDÍGENAS
P E O R Q U E A N T E
S
Nación TOBA / QOM
Interfluvio [Teuco / Bermejito]
Persiste la pobreza extrema y el hambre
continuo, antiguo, de muchas décadas, que llamamos hambre seco, que
diagnosticamos durante el año 2007. Ahora se agregó el hambre
mojado, que directamente se vincula con las inundaciones que se
produjeron en la región conocida como el Interfluvio producto de las
intensas lluvias y el notable aumento del caudal de los Ríos
Bermejito y Teuco.
Quedan comprendidas 160.000 hectáreas donde se ubican 28 comunidades
indígenas y 4 mixtas [aborígenes, criollos y gringos], con
aproximadamente 25.000 habitantes comprometidos por la emergencia,
que sobreviven en distintos parajes existentes en torno a Villa Río
Bermejito, El Espinillo y los parajes existentes en la región, hasta
Manantiales y el Mojo. Todas estas comunidades están inundadas a la
fecha y sin asistencia alimentaria y sanitaria específica.
En los meses de enero a marzo no se articuló la necesaria
intervención de la Nación y de la nueva gestión gubernamental que
administra los destinos del Chaco, por lo que no se logró eficacia
ni efectividad para afrontar el combate que debe darse, y que aún
está pendiente, contra el hambre prolongado y la desnutrición de las
distintas comunidades indígenas del Interfluvio Teuco Bermejito.
Se planeó una organización paraestatal [FundaQom],
visibilizada mediáticamente como Paicha o Hambre Cero, utilizándose
recursos y medios de diversos ministerios [desarrollo social, salud
pública y el área gobernación], pensada para una asistencia
operativa rápida en todos los territorios indígenas de la provincia.
La acción de esta Fundación ha sido marcadamente parcial y de escasa
calidad institucional y operativa. No logró obtener los resultados
que inicialmente se había planteado; los pretextos fue-ron vanos, y
las consecuencias fueron absorbidas por las comunidades indígenas y
los criollos pobres del El Impenetrable.
A los cuatro meses de existencia desde que fuera creada, esta
Fundación se ha reducido a operar en un solo lugar [Nueva Pompeya],
con magros resultados, en lo que se refiere a la asistencia
alimentaria con agua y sanitaria que ordenara la Corte Suprema de
Justicia de la Nación. Luego, se dedicó a asistir, de manera
desordenada e insuficiente, a los sectores afectados por las
inundaciones. No se contempló la participación de las comunidades
indígenas, de manera que se desplegaron acciones totalmente incon-sultas,
muchas veces inapropiadas y equivocadas en casi todas las
situaciones de emergencia. A la fecha son muchos los
cuestionamientos que se han acumulado contra el modelo de gestión de
la Fundación, fundamentalmente en la figura del periodista Manuel
Bordón.
El desempeño de esta organización se caracteriza por un despliegue
costoso en insumos, viáticos y recursos humanos, medios de movilidad
y otros gastos poco razonables y hasta innecesarios. Los resul-tados
logrados son menos que modestos; son absolutamente insignificantes
ante la magnitud del esce-nario de pobreza generalizada y hambre
continuo que rodea a las comunidades indígenas.
En definitiva, todavía no comenzaron a ejecutarse
políticas de estado con intervención de los ministerios que debieron
planificar e instrumentar las acciones de asistencia alimentaria y
sanitaria, lo cual no resulta comprensible dado que la situación era
conocida de antemano por el sistema público de bioes-tadística y en
el terreno político.
En otras palabras, se puede sintetizar el escenario señalándose que
hasta el día de hoy el Estado no ha instrumentado acciones
destinadas a suministrar agua suficiente y segura para consumo
humano, co-municaciones para acceder por vía terrestre o fluvial a
los parajes, asistencia alimentaria, atención sanitaria a conforme a
las pautas cautelares establecidas por la Corte Suprema.
Villa Río Bermejito/Espinillo/Manantiales, hasta el Mojo
[diciembre/marzo]
Ningunas de las comunidades asentadas en el Interfluvio Teuco
Bermejito fueron atendidas por el ope-rativo Paicha o Hambre Cero.
Ninguno de los entes ministeriales han desarrollado planes para
atender las poblaciones que viven en El Impenetrable. Es más, en la
mayoría de los casos el Estado está ausente.
La Nación desplegó en este terreno recursos humanos, insumos y
alimentos sin la mínima coordinación con la Provincia. Accionaron
separadamente, generándose confusión en el marco de un marcado
des-orden operativo. Las comunidades indígenas están desorientadas.
A veces se producen conflictos late-rales entre las mismas
comunidades producto de que la asistencia que se les brinda es
despareja y dis-continua. El IDACH sostiene que nunca fueron
consultados. Todas las comunidades exigen coordinación y un mejor
funcionamiento de las estructuras estatales.
En la actualidad no se brinda asistencia alimentaria a estas
poblaciones. Se tiene entendido que la próxima semana Nación
procedería a asistir a las familias censadas en la zona roja. Todo
se agravó como consecuencia de que hace 60 días las inclemencias
climáticas producen anegamiento por lluvia y por el desborde de los
ríos Teuco y Bermejito en la mayoría de los parajes.
No existe acceso por vía terrestre. Se produjo la rotura del puente
de La Sirena por paso de camiones con acoplados transportando
ilegalmente rollizos del Interfluvio. No se preservan los caminos
alterna-tivos, ni de los otros puentes. No se formó un equipo de
agentes viales solicitado por las comunidades para que los propios
indígenas cuidaran los caminos y los puentes, evitando –de ese modo-
la salida clandestina de postes de madera dura de la zona.
Los pocos animales caprinos, porcinos, ovinos y
bovinos de las comunidades sucumben o sobreviven sin pastura en los
espacios altos del Interfluvio. No se implementó el auxilio para los
traslados de las familias y de sus pocas pertenencias.
No se han proporcionado botes, canoas o chalanas para entrar y salir
de los parajes donde sobreviven familias enteras autoevacuadas,
rodeadas por aguas del Teuco o de Bermejito.
El único helicóptero del ejército que opera con base en
Laguna Yema, Formosa, no da abasto dado que debe cubrir una basta
región.
El sistema de radio policial y sanitaria no cumple eficientemente su
cometido. Faltan operadores bilin-gües en la Zona Sanitaria VI [dos
wichi, dos qom, dos criollos y dos para reemplazo por enfermedad o
licencia], para que pueda funcionar la red de comunicación
sanitaria. Los agentes sanitarios no tienen medios de movilidad
apropiados para la zona.
Los nuevos agentes bilingües, interpretadores y facilitadores, han
sido seleccionados por las comunidades, validados por el IDACH. Son
240 varones y mujeres para cubrir 120 Puestos Sanitarios B, en todo
el Impenetrable. Inexplicablemente no se inicia la capacitación de
los mismos, a pesar que son indis-pensables.
La Nación, por vía de funcionarios del Ministerio de Salud, aún no
cae en la cuenta de incrementar el número y el monto de las becas
del programa Anahí. Solo trabajan14 agentes Anahí en El
Impenetrable, para un total de 240 que se necesitan. Tampoco toman
decisiones precisas para con los equipos interdisciplinarios de
pueblos originarios. No proveen de medios de movilidad ni vivienda,
sometién-dolos a condiciones infrahumanas. Mientras tanto, la
provincia aún no ha montado la infraestructura para contener en el
sistema de salud a profesionales de alto rendimiento, superiores a
los conocidos como médicos comunitarios.
Los equipos de médicos comunitarios que actúan a través de los
Centros de Integración Comunitaria [CIC] y los técnicos de las
disciplinas que integran los de Pueblos Originarios, son importantes
para modificar la realidad sanitaria, ambiental, nutricional y
organizacional de las comunidades indígenas del Interfluvio Qom como
Wichi. Sin embargo, no cuentan con los medios adecuados para mejorar
los resultados; sufren una suerte de abandono.
El chagas y la tuberculosis siguen reinando en todo El Impenetrable.
El déficit crónico y actual de recurso humano para erradicar estos
flagelos se profundiza al no existir decisiones presupuestarias en
los ministerios de salud de la Nación y del Chaco para y contratar
radicar equipos de profesionales interdisciplinarios en todo El
Impenetrable. Este grave déficit quedará en evidencia con la llegada
del in-vierno de 2008, que se pronostica como muy severo, lo cual
puede repetir la serie de muertes del año anterior.
Nación WICHI
El Impenetrable wichí, desde Nueva Pompeya, Wichi, Sauzal,
Sauzalito, Viscacheral, Tres Pozos, For-tín Belgrano, Comandancia
Frías, Fuerte Esperanza y Miraflores, conformado por numerosos
parajes con comunidades indígenas, no goza de una apropiada
asistencia de los gobiernos de la Nación y de la provincia.
Las comunidades wichi han iniciado un proceso asambleario y en poco
tiempo presentarán ante las autoridades las conclusiones de sus
deliberaciones. Reclaman ser incluidas en la resolución que dicta-ra
la Corte Suprema de Justicia. Piden vivienda digna, alimentación y
agua potable, comunicación te-rrestre y por vía radial, asistencia
sanitaria, desarrollo cooperativo para trabajo genuino y
educacional.
No tienen apoyo nutricional apropiado, ni elementos para cubrir sus
ranchos o generar estanques para defender sus viviendas de las
gravísimas inclemencias climáticas que padecen en la actualidad.
Falta gasoil para los consorcios camineros de la zona, alambres y
plásticos.
Tanto en Sauzalito como en otros lugares, las comunidades
reclaman sistemáticamente para que se les entregue alimentos y
herramientas para afrontar las inundaciones. La temporada seca de la
región co-menzará en mayo y se prolongará hasta noviembre.
Nación MOCOVI
Las comunidades mocovíes que habitan el sudoeste chaqueño tampoco
tienen asistencia apropiada de agua potable y segura para consumo
humano, asistencia alimentaria, sanitaria y comunicacional por parte
de la provincia y de la Nación. Asambleas indígenas mocovíes
solicitarán la asistencia pendiente. Pedirán atención integral para
todas las comunidades, que son las más afectadas por el impacto
sojero en su territorio original. Son las más olvidadas o
abandonadas de las tres etnias que habitan en el Chaco. Sobreviven
en condiciones de alta vulnerabilidad social
LO PENDIENTE Y LO QUE SE DEBE HACER
Asistencia sanitaria intercultural
Es indispensable que en forma inmediata se construyan los Puestos
Sanitarios B en todo el territorio de El Impenetrable, teniéndose en
cuenta el modelo contemplado para los centros de integración comuni-tarios
del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación.
Es imperiosa la necesidad que se entable una fluida coordinación
entre la Provincia, la Nación y el IDACH, para determinar el
proyecto médico arquitectónico, equipamiento y movilidad que
correspon-da a cada uno de los Puestos Sanitarios, incluido la
inmediata captación y capacitación de recursos humanos
interdisciplinarios en medicina tradicional e intercultural,
respetándose género y étnias.
Es indispensable la puesta en marcha de planes de acción para la
erradicación del chagas y la tubercu-losis, dos enfermedades
endémicas que están fuera de control y que reinan libremente en la
región.
Asistencia alimentaria
Se debe revisar, replantear y corregir la actual política de
asistencia alimentaria implementada a través del Programa Paicha o
Hambre Cero y el Ministerio de Desarrollo Social. Hasta ahora, las
acciones desplegadas se caracterizan por sus ineficiencias,
inoperancias, imprevisiones y discriminaciones, tanto en territorio
wichi como qom, siendo prácticamente inexistente la asistencia en
territorio mocoví.
Deberán iniciarse de inmediato emprendimientos productivos agrícolas
y ganaderos para la provisión de alimentos naturales y libres de
agroquímicos.
No avanzan las contrataciones de agentes bilingües para sostener
servicios de agua potable y segura para el consumo humano, para
consumo animal y riego para la agricultura y electrificación rural
en el Interfluvio y en otras regiones de El Impenetrable.
Asistencia comunicacional
Los caminos y puentes de la zona adolecen de total
falta de mantenimiento y conservación, con escasas maquinarias y
combustibles insuficientes para la reparación de accesos secundarios
y terciarios de am-bos interfluvios. No se produjeron los
nombramientos de los agentes viales bilingües en los consorcios
camineros, ni en empresas del estado que entiendan en la temática.
No se ha provisto de camionetas, camiones, lanchas, canoas,
bicicletas, motos, caballos para facilitar la comunicación por vías
terrestre y pluvial entre las comunidades que habitan la región.
El sistema de radio policial y sanitaria no está activo. Requiere
reparaciones y equipamientos nuevos. No se han nominado los
operadores bilingües que estas comunicaciones requieren para la
asistencia familiar, hospitalaria y productiva de la zona.
Salud indígena
En el Chaco operan funcionarios y agentes del Ministerio de
Salud de la Nación; habitualmente son muchos, que actúan no muy
ordenadamente y que responden a distintas áreas y dependencias de
este organismo nacional. Lo llamativo es que nadie trabaja en el
Chaco como perteneciendo a la Dirección de Salud Indígena de la
Nación. Lo que ocurre es que ha sido vaciada, vaya a saber por qué
razones. En definitiva, no existe ni está en marcha una política de
salud indígena en nuestro territorio. No existe medicina para los
pueblos originarios. Así las cosas en la Argentina y en el Chaco.
En definitiva, debe planificarse y ejecutarse una política de
salud indígena integral, compatible con las diversidades étnicas,
para lo cual se debe fortalecer las direcciones de salud indígena de
la nación y de la provincia; de lo contrario, seguiremos fracasando
como hasta ahora.-
RESISTENCIA, 1 de abril de 2008.-
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